El coste oculto del papel en la industria alimentaria
Después de más de dos décadas visitando fábricas como auditora y formadora de seguridad alimentaria, hay algo que se repite en casi todas: el papel sigue dominando la operativa diaria.
Registros de producción, controles de calidad, mantenimientos correctivos, desviaciones de PCs, planes de limpieza... formularios que luego alguien transcribe a Excel o se archivan físicamente en carpetas. Muchas empresas lo consideran "normal"; y sí, las auditorías, GFSI se siguen aprobando. Pero desde Dirección, debería verse como lo que realmente es; un coste estructural oculto.
El registro en papel no es solo un problema operativo: viene con un coste financiero.
El impacto no aparece claramente en la cuenta de resultados, pero existe:
- Horas improductivas y doble trabajo
- Errores humanos y pérdida de información
- Falta de visibilidad en tiempo real
- Respuesta lenta ante incidencias
- Riesgo reputacional
Lo más procupante no es el coste visible. Es el coste de no actuar.
Y, si tengo un ERP?
Y muchas empresas, que sí han dado el 1er paso a la digitalización con algún ERP, creen que "ya están cubiertos"; sin embargo, sólo tienen una parte (y bastante rígida).
Esto es algo que veo en decenas de empresas: un ERP que gestiona finanzas, compras o ventas. Quizas alguna más específica ayuda a (parte de) la trababilidad. Pero poco más.
Y entre la línea de producción; y los con Controles de Calidad y el ERP existe una capa crítica que sigue siendo manual:
- Operarios rellenado papel
- Calidad gestionando no conformidades en Excel
- Mantenimiento documentando intevenciones manualmente
Ese espacio es donde se genera valor... y donde se pierde eficiencia cada día.
Digitalizar esa capa no es subir un Excel a una tablet. Es integrar procesos, asegurar trazabilidad real y permitir que Dirección tenga visibilidad operativa inmediata.
Riesgo, marca y margen:
Para Dirección General y Financiera, la digitalización operativa impacta directamente en:
- Reducción de riesgo
- Protección de marca
- Mejora del margen
- Escalabilidad
- Desiciones basadas en datos reales
No es un proyecto de IT. Es un proyecto estratégico.
No se trata de desarrollar desde cero
Hoy existen soluciones probadas en la industria alimentaria, integrables con ERP y adaptadas al flujo real de fábrica. Implementarlas es más rápido y menos arriesgado que iniciar desarrollos internos que rara vez llegan a consolidarse.
La digitalización bien ejecutada elimina duplicidades desde el primer día y mejora la eficiencia de forma inmediata.
En un sector con márgenes ajustados y presión regulatoria constante, mantener procesos manuales no es tradición; es inercia.
Y la inercia tiene un coste.
La pregunta ya no es si digitalizar. La pregunta es cuánto cuesta seguir esperando.
por
Dra Leila Burin